En España no existe una clasificación oficial que asigne razas de perro de caza a modalidades concretas: el Estado solo publica la relación de razas caninas españolas y son las leyes autonómicas las que regulan cómo y con cuántos perros se caza. Lo que sí está regulado es el tamaño de una rehala, el uso del perro de sangre y el tránsito de galgos.
- Las razas caninas españolas figuran en el anexo del Real Decreto 558/2001, no en el Catálogo Oficial de Razas de GanadoBOE
- Una rehala son de 20 a 30 perros en Castilla y LeónBOE y de 16 a 40 en AndalucíaBOJA
- Los perros de caza y las rehalas quedan excluidos de la Ley 7/2023 de bienestar animalBOE
- La RFEC reconoce disciplinas deportivas separadas para perros de muestra, podencos, rastro sobre jabalí y San HubertoRFEC
Qué reconoce oficialmente el Estado: razas, no funciones
Conviene empezar por lo que la norma sí dice, porque es menos de lo que muchos textos sobre razas de perro de caza dan por supuesto. El Real Decreto 558/2001 regula el reconocimiento oficial de las asociaciones de criadores de perros de raza pura e incluye un anexo con la relación de razas caninas españolas, en el que figuran, entre otras, el Galgo Español, el Sabueso Español, el Perdiguero de Burgos, el Pachón Navarro, el Perdigueiro Galego, el Podenco Andaluz, el Podenco Canario, el Ca Eivissenc (Podenco Ibicenco), el Podengo Galego, el Ratonero-Bodeguero Andaluz, el Perro de Agua Español, el Alano Español y el Villano de las EncartacionesBOE. La última incorporación publicada a ese anexo fue la raza Valdueza, mediante la Orden APA/698/2020BOE.
Ese anexo es una lista de razas, no un manual de aptitudes: no clasifica ninguna raza por modalidad de caza. Tampoco lo hace el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España, que no recoge la especie canina y se limita a especies ganaderas —aviar, bovino, caprino, equino, ovino, porcino y otras como camélidos y conejos—MAPA. Dicho claramente: no hemos podido localizar ninguna norma estatal que diga qué raza corresponde a qué modalidad. Lo que sí existe es normativa autonómica que regula el uso de perros por modalidad, y competiciones federativas organizadas por tipo de trabajo. Sobre esas dos patas se apoya el resto del artículo.
Un dato con consecuencias prácticas: la Ley 7/2023 de protección de los derechos y el bienestar de los animales excluye de su ámbito de aplicación a los perros de caza, rehalas y animales auxiliares de caza, que quedan regulados por la normativa europea, estatal y autonómica correspondienteBOE. Por eso el marco que hay que mirar es el cinegético de cada comunidad, no el de animales de compañía.
Perro por modalidad: qué agrupa la federación
La Real Federación Española de Caza organiza disciplinas deportivas diferenciadas según el trabajo del perro. En su relación de competiciones aparecen, como especialidades propias, Perros de muestra, Caza menor con perro, Caza de becadas, San Huberto, Rastro sobre jabalí, Podenco andaluz, maneto y orito español, Podenco ibicenco y AgilityRFEC. Esa lista es, hoy por hoy, la aproximación más fiable a un mapa de "perro por modalidad" respaldado por un organismo oficial.
Perros de muestra: caza menor al salto
La disciplina de perros de muestra busca "promover y mejorar las cualidades naturales y de adiestramiento de los perros de muestra, tanto en razas continentales como en las razas británicas mediante la realización de concursos de niveles diferentes"RFEC. La propia federación distingue además pruebas de montaña y pruebas de becadas dentro de esta especialidad. Nótese que la RFEC habla de dos grandes grupos —continentales y británicas— y no publica en esa página un listado cerrado de razas admitidas.
San Huberto: el perro y el cazador evaluados juntos
El San Huberto es una prueba en terreno natural con caza salvaje o sembrada —perdiz o faisán— en la que el cazador y su perro realizan un turno de veinte minutos, y se valoran los aspectos cinófilos y técnicos de la acción de cazaRFEC. Es la modalidad en la que más pesa la educación del perro frente a la mera capacidad de encontrar.
Caza menor con perro
La RFEC describe esta competición como "la caza en su máxima expresión de dificultad", donde la colaboración entre cazador y perro es determinante y el cazador debe interpretar las señales del perro sobre el terreno; la becada aparece citada entre las piezas relevantes de la especialidadRFEC.
Podencos y rehalas: caza en mano y montería
Los podencos tienen peso propio hasta el punto de que la federación les dedica competiciones específicas, separando Podenco andaluz, maneto y orito español por un lado y Podenco ibicenco por otroRFEC. En el plano normativo, Andalucía define la modalidad de caza "a diente en mano" como aquella en la que una persona cazadora o un grupo, acompañados por un máximo de seis perros por cazador, recorren el terreno en busca de las piezas sin armasBOJA.
Para la montería, la literatura científica revisada por pares aporta lo que la norma no detalla. Un estudio de caracterización morfoestructural de rehalas publicado en Animals en 2025 describe que las rehalas españolas están compuestas típicamente por podencos, mastines y alanosAnimals (PMC). Si te interesa el encaje de estos perros en la caza del cerdo, lo tratamos en la guía sobre identificación del jabalí y sus modalidades de caza en España.
Cuántos perros son una rehala depende de la comunidad
Aquí está uno de los puntos donde más se equivoca quien generaliza. Castilla y León define rehala como "toda agrupación de perros de caza compuesta por un mínimo de 20 y un máximo de 30"BOE. Andalucía, en cambio, establece un máximo de 40 perros y un mínimo de 16, y durante el ejercicio de la caza un mínimo de 16 y un máximo de 24 perros adultos, ampliables en un máximo de 6 perros que no superen los 24 mesesBOJA. Son dos cifras oficiales y distintas para la misma palabra.
Andalucía exige además que el titular disponga de licencia de rehala y que la rehala esté inscrita en el Registro Único de Ganadería de Andalucía o en el registro equivalente de su comunidad de origen; la tarifa de esa licencia de rehala está fijada en 45,45 euros anuales, expedida solo por un añoBOJA. Es un coste que conviene sumar al resto de tasas, permisos y cuotas que se pagan por cazar. En Castilla y León, por su parte, los rehaleros, perreros o conductores de perros atraillados que asistan como tales a monterías o ganchos no pueden portar ningún tipo de arma de fuego de cazaBOE.
Galgos y perros de rastro: dos usos con regulación propia
El galgo aparece citado expresamente en la ley. Castilla y León regula el tránsito de perros por cualquier terreno y en toda época cuando no se está cazando exigiendo únicamente que el animal esté controlado por su cuidador, "salvo cuando se trate de galgos, en cuyo caso el animal deberá llevar puesto un bozal que impida el agarre, herida o muerte de las piezas de caza"BOE. La misma ley recoge que, en la carrera de liebre, el cazador podrá entrar a recoger sus perros "debiendo atarlos debidamente"BOE.
El perro de rastro o de sangre tiene un encaje normativo distinto: no busca la pieza viva, la recupera. Castilla y León permite el uso de perros para el cobro de las piezas en todas las modalidades y precisa que "se podrá llevar a cabo el rastreo con un perro de sangre de las piezas de caza mayor que hayan quedado heridas en monterías o ganchos, recechos o aguardos, desde la finalización de la acción de caza y durante el día siguiente"BOE. La RFEC, en paralelo, reconoce la especialidad de Rastro sobre jabalíRFEC.
Elegir raza de caza: qué comprobar antes
Si el objetivo es elegir raza de caza con criterio, la secuencia razonable es a la inversa de la habitual: primero la modalidad que vas a practicar de verdad, después el marco legal de tu comunidad y solo al final el perro. Antes de decidir conviene comprobar cuatro cosas en la normativa autonómica: el número de perros permitido por cazador y por cuadrilla en esa modalidad; si la agrupación que piensas formar entra o no en la definición legal de rehala; si esa figura exige licencia específica e inscripción registral; y qué obligaciones de identificación y control se aplican fuera de la acción de caza. Todo ello es previo a cualquier consideración sobre morfología o carácter, y varía de una comunidad a otra, como muestran las cifras de rehala citadas más arriba. Si aún no tienes resuelto el papeleo básico, empieza por nuestra guía sobre qué es la licencia de caza en España y qué documentos exige.
Aviso: las fechas, los cupos y las condiciones de uso de perros cambian cada temporada y no son iguales en todas las comunidades autónomas. Antes de cazar hay que comprobar la orden de vedas vigente y el reglamento de caza de la comunidad en la que se vaya a cazar, consultables en su boletín oficial a través del directorio de diarios oficiales autonómicosBOE.
